Ponte las pilas Papá

 

Hoy en día nos encontramos a menudo con la controversia de querer educar a nuestros hijos sin el consecuente sacrificio y esfuerzo que ello conlleva. Pretendemos tener niños, que no hagan ruido, que no rompan cosas y que se sienten en un sofá sin molestar en exceso. Y una forma muy fácil de conseguirlo es: La tele, el móvil, la Play, la DS…

En Toyo Aventura creemos que esto es un error, que estamos cambiando la prioridad de las cosas y quitándole importancia a lo que realmente la tiene, que los niños tienen que salir a correr, a jugar, desarrollarse físicamente y tener una buena coordinación física (VER). Que la frase “Mens Sana in Corpore Sano” hay que tenerla en cuenta y que lo que no se trabaja de niño…difícil se puede hacer de mayor.

Lo que nosotros os recomendamos es que vosotros como papas (y sobre todos los papas, porque las mamas normalmente son las que están más tiempo con ellos y se encargan de llevarlos al parque, a las actividades extraescolares…) hagáis un esfuerzo para que tu hijo/a salga a jugar, que se relacione con otros niños, que vaya al parque, que escale, que se caiga y se levante. Hay que enseñarles a montar en bici, jugar con ellos al fútbol, enseñarles a patinar, a correr, a cuidarse, a bailar y a hacer ejercicio diariamente. En mi casa, mi padre nos enseñó todo lo referente al deporte y son los mejores recuerdos de la infancia: Cuando me enseñaba como colocar los brazos y las piernas al correr, cuando me corregía a caballo, cuando nos daba cursos de natación a todos los vecinos, cuando jugaba al béisbol en la plaza con nosotros, cuando hacíamos partidos de Hockey con patines, cuando hacíamos excursiones en bici, … Ese es el padre que cualquier niño quería, ese que pasa tiempo con ellos y les proporciona momentos de juego y disfrute.

Los niños igual que son esponjas a la hora de aprender, de hablar inglés, físicamente también son esponjas. Las células musculares tienen memoría y los niños/as aprenden con la misma facilidad los movimientos que los conocimientos. Aprovechemos esa facilidad para que se desarrollen, para educar personas felices, con posibilidades físicas, con ganas de divertirse y de JUGAR.

Esta etapa no dura para toda la vida, antes de que nos demos cuenta los niños/as habrán crecido y nuestra oportunidad habrá pasado. Aprovechar ahora hasta el último segundo juntos, aprovechar cada segundo para enseñarles y compartir, disfrutar y vivir cada momento.

Las nuevas tecnologías son necesarias, pero en su justa medida. Dado que eso les gusta, les llama la atención y las manejan mejor que nosotros mismos, limitarles el tiempo, dejar los juegos para los fines de semana o solo un rato al día.

No podemos olvidarnos de las buenas costumbres, los niños a jugar con los amigos, las comidas en familia (sin tele) y las relaciones personales en persona. Los padres somos un ejemplo a seguir, así que como tal, tenemos que enseñar a nuestros hijos que podemos vivir sin móvil, que hay cosas más importantes que contestar el washap y que cuidarse, hacer deporte y cuidar de nuestros amigos y familia es lo que nos da la felicidad.

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